0 Followers 0 Following

Chapter 12: La anciana del Distrito 6

La puerta terminó de abrirse.

Fran permaneció inmóvil durante unos segundos.

Frente a ella había una anciana de cabello completamente blanco. Su rostro estaba lleno de arrugas, pero sus ojos seguían siendo firmes y atentos.

La mujer observó primero a Fran.

Después al Prototipo 7.

Finalmente, sus ojos se detuvieron en el pequeño gato que asomaba desde la capucha.

—Así que finalmente llegaron —dijo.

Fran frunció el ceño.

—¿Nos estaba esperando?

La anciana sonrió ligeramente.

—No a ustedes.

Hizo una pausa.

—A él.

Su mirada se dirigió al Prototipo 7.

El Prototipo 7 dio un paso hacia atrás.

—¿Me conoces?

—Te recuerdo.

Fran miró al Fixer.

Él no parecía sorprendido.

—Dijiste que ella sabía más que tú.

—Así es.

La anciana abrió completamente la puerta.

—Entren.

Fran dudó.

—¿Es seguro?

La anciana soltó una pequeña risa.

—Si quisiera hacerles daño, no habría abierto la puerta.

Fran entró.

Los demás la siguieron.

---

La casa era mucho más grande por dentro de lo que parecía desde el exterior.

Había libros por todas partes.

Algunos eran muy antiguos.

Otros tenían símbolos extraños en sus portadas.

En las paredes había fotografías, documentos y dibujos.

Fran caminó lentamente mientras observaba todo.

Entonces se detuvo.

Una de las fotografías llamó su atención.

Se acercó.

Su corazón dio un vuelco.

Era Maestro.

La misma persona que había visto en la fotografía del laboratorio.

Pero esta vez estaba acompañado por varias personas.

Y entre ellas estaba el Prototipo 7.

Fran miró al hombre que tenía a su lado.

—Tú estabas allí.

El Prototipo 7 observó la fotografía.

—Sí.

—¿Lo recuerdas?

—Ahora sí.

Fran sintió que el misterio comenzaba a abrirse.

—¿Qué pasó?

La anciana tomó la fotografía.

—Antes de responder eso, debes entender quién era el.

Fran guardó silencio.

—Él no era un científico común —continuó la anciana—. Trabajaba en un proyecto que intentaba comprender algo que nadie debía haber intentado controlar.

—¿Qué cosa?

La anciana miró el símbolo que aparecía en la fotografía.

—La conexión entre mundos.

Fran abrió los ojos.

—¿Mundos?

—Sí.

El Prototipo 7 permaneció inmóvil.

La anciana continuó.

—El laboratorio descubrió que existían lugares que no pertenecían a la misma realidad. Algunas personas podían percibirlos. Otras podían atravesarlos.

Fran pensó inmediatamente en su llegada.

—¿Y Maestro podía hacerlo?

—No exactamente.

La anciana dejó la fotografía sobre la mesa.

—Él descubrió cómo abrir una puerta.

Fran se acercó.

—¿Una puerta entre mundos?

—Sí.

—Entonces...

Fran recordó todo lo ocurrido.

La espada.

El símbolo.

La desaparición.

El laboratorio.

—¿Fue él quien me trajo aquí?

La anciana la observó.

—No.

Fran bajó la mirada.

—Entonces, ¿qué ocurrió?

La anciana permaneció en silencio durante varios segundos.

Finalmente respondió:

—La puerta no se abrió para traer a alguien.

—¿Entonces para qué?

—Para dejar salir algo.

El silencio llenó la habitación.

El gato salió lentamente de la capucha de Fran.

—Miau...

Fran lo tomó entre sus brazos.

—¿Qué salió?

La anciana miró al Prototipo 7.

—Eso es lo que él no recuerda.

El Prototipo 7 apretó los puños.

—¿Qué salió?

La anciana respondió con una sola palabra:

—El Vacío.

---

Fran sintió un escalofrío.

—¿Qué significa eso?

—No es una criatura.

—Entonces, ¿qué es?

—Una ausencia.

La anciana caminó hasta una estantería y sacó un libro.

Lo abrió sobre una mesa.

En una de sus páginas había un dibujo.

Fran lo reconoció inmediatamente.

Era el mismo símbolo.

Pero esta vez había algo más.

Una figura negra rodeaba el símbolo.

—El Vacío no destruye las cosas —explicó la anciana—. Las borra.

Fran tragó saliva.

—¿Personas?

—Personas.

—¿Recuerdos?

—También.

—¿Mundos?

La anciana cerró lentamente el libro.

—Si llega a crecer lo suficiente.

Fran miró al Prototipo 7.

Él parecía estar intentando recordar algo.

—¿Y Maestro?

La anciana no respondió inmediatamente.

Fran insistió.

—¿Qué le ocurrió?

Finalmente, la anciana dijo:

—El intentó detenerlo.

Fran sintió una extraña mezcla de alivio y tristeza.

—¿Lo consiguió?

—No.

La respuesta fue inmediata.

—Pero consiguió contenerlo.

Fran recordó la fotografía.

—¿Y desapareció?

—Sí.

—¿Dónde?

La anciana levantó la mirada.

—En otro mundo.

Fran se quedó completamente quieta.

—¿Está vivo?

La anciana no respondió.

Ese silencio fue suficiente.

Fran apretó los brazos alrededor del gato.

—Quiero encontrarlo.

La anciana la observó durante unos segundos.

—Sabía que dirías eso.

—Entonces ayúdame.

—No puedo.

—¿Por qué?

—Porque la puerta ya no existe.

Fran frunció el ceño.

—Tiene que existir otra.

La anciana sonrió.

—Quizá.

—¿Dónde?

La mujer señaló al Prototipo 7.

—Él tiene la respuesta.

Todos miraron al Prototipo 7.

—¿Yo?

—Tú fuiste construido para atravesarla.

El Prototipo 7 permaneció en silencio.

Entonces llevó una mano a su cabeza.

Un recuerdo apareció.

Una sala blanca.

Luces rojas.

Personas corriendo.

Una enorme puerta circular.

Maestro frente a ella.

Y una voz.

—¡Prototipo 7, activa el núcleo!

El Prototipo 7 abrió los ojos.

—La recuerdo.

Fran se acercó.

—¿Qué recuerdas?

—La puerta.

—¿Dónde estaba?

El Prototipo 7 miró a la anciana.

—Debajo del laboratorio.

La anciana asintió.

—Exactamente.

Fran sonrió por primera vez.

—Entonces todavía podemos encontrarla.

Pero la anciana negó con la cabeza.

—No.

Fran dejó de sonreír.

—¿Por qué?

La anciana miró hacia la ventana.

—Porque alguien más ya la está buscando.

Un ruido se escuchó afuera.

Pasos.

Muchos pasos.

Los Fixers se pusieron inmediatamente en alerta.

Uno de ellos corrió hacia la ventana.

—Tenemos compañía.

Fran se levantó.

—¿Quiénes?

El Fixer observó la calle.

Su rostro cambió.

—No lo sé.

Entonces todas las luces de la casa se apagaron.

El gato comenzó a gruñir.

El Prototipo 7 levantó la cabeza.

Y, desde algún lugar del exterior, una voz desconocida pronunció:

—Entréguennos al Prototipo 7.

Fran miró a la anciana.

La mujer no parecía sorprendida.

Solo suspiró.

—Han llegado antes de lo que esperaba.

Fran apretó los puños.

—¿Quiénes son?

La anciana tomó el viejo libro y lo cerró.

—Los que despertaron al Vacío.

Afuera se escuchó un fuerte golpe.

La puerta comenzó a temblar.

Fran miró al Prototipo 7.

Él la miró a ella.

Y por primera vez, parecía tener miedo.

Continuará...

Comments (0)

Please login or sign up to post a comment.

Share Chapter